domingo, 4 de diciembre de 2016

arteAcien



domingo, 23 de octubre de 2016

ROBERTO BATISTA


martes, 27 de septiembre de 2016

EMMANUEL FLORES


martes, 5 de julio de 2016

jueves, 16 de junio de 2016

SOL mercado del arte


cuatro lunas


miércoles, 8 de junio de 2016

MERCADO DE LA LANA


martes, 17 de mayo de 2016

CARMEN MARCUELLO


lunes, 18 de abril de 2016

BEATRIZ HERNANDEZ


jueves, 17 de marzo de 2016

ROBERTO RODRÍGUEZ RO-RO


CUATRO LUNAS


lunes, 15 de febrero de 2016

ANTONIO RODRIGUEZ


domingo, 10 de enero de 2016

ENRIQUE ORAMAS






Un velo de plástico gestiona nuestra percepción. 

También nuestras emociones.

Simula espejismos.

El medianero está intoxicado.

Y no sabemos con certeza en que mutará la 
cosecha.



SI ESTÁS AHÍ

Enrique Oramas

15 enero 2016







Sí. Son las típicas bandejas de cárnicos que sacamos del frigo del supermercado, cubiertas con láminas de plástico. De ese de las bolsas con las que nos traemos la fruta y tardan una vida en desintegrarse. Las que se tragan las tortugas que aparecen medio inconscientes en la playa.
Es un análisis en gris de grafito, plástico o papel, sobre lo que hacemos de nuestro entorno. Un paisaje del color de la incineración y la pérdida. De nuestra voluntad, de nuestro sentido común y nuestro devenir sobre el único plano que sabemos andar: la Tierra.
Pero es también una búsqueda lenta, y no sin obstáculos, para hallarnos. Un golpe de aliento, en acrílicos y matéricos rojos y violetas en arcoiris personal, en aire azul, hacia la liberación.
Me gusta lo que veo y lo que siento junto a ellas porque es real y sentido.
Hace bien.

martes, 1 de diciembre de 2015

ARTE A CIEN

miércoles, 28 de octubre de 2015

ALFREDO GONZALEZ


jueves, 1 de octubre de 2015

LEONARDO OLIVEROS


lunes, 7 de septiembre de 2015

BOSSON


jueves, 3 de septiembre de 2015

IREGUA





miércoles, 8 de julio de 2015

ALEXANDER CARBALLO


lunes, 8 de junio de 2015

SOL mercado del arte


Las flores son de Domingo Vega. Junto a él, las láminas de aluminio (con grabados muy ligeros de flores también) son de Daniel de la Guardia.

En la siguiente pared se alterna la obra azul de Leonardo Oliveros con la rosa de Brigitte Fassin. El pinta peces: Ella, vacas y burros. Algún ave alterando las líneas de cultivo de las colinas de un país de ensueño. Como el de este amor de Sol.

En la tercera, primero se expande Hossein Ghavaedy (dibujos de cuerpos tendidos y piruetas eróticas / mundos fucsias con relieves de mares en profundidad y escarcha dorada). Luego Salvatore Cibelli reconstruye Marruecos. Mundo mediterráneo.

Al centro. Julia cose con hilos y cables el cartón. Es una barrera de simetría que divide dos espacios. A la izquierda (el oeste) la luna de Eladio Rival está alcanzando el límite del cielo; abajo, el sol vuelve a ser amor, tal es como Eladio lo mira. Es la hora del atardecer. Cuando el ocaso recuerda que hay que llegar al norte.

En el otro extremo, el caos ardiente de Imeldo Bello, sostenido sobre hilos. Ausencia de miedo. Elocuente locura. En shock junto al frío distante, geométrico y ordenado, de los aromas de Nancy Rolo. No hay esencia en sus botellas. Es diseño versus arte.

En la esquina la reconstrucción. Collage. El atrevimiento contenido de Africa Hernández (UP - nos subimos a tu nube de beso). La ansiedad desesperada de un "mírame" de JRamallo. El todo da igual. De dónde saliste, con tal que te detengas frente a mi. Que no me abandones. Vivo por ti y tú vives sin saberlo.

Un ángulo de esperanza. El de un Allegro, luchando por el futuro.

A la entrada, que es a la vez salida urgente, un camino. Todas las carreteras circundantes del planeta. Una ciudad esperando. Roma como un todo. Paris en aguacero. Londres. La gloria. El cielo. De verdad.

En el centro de la sala... la esencia de lo femenino.
Abejas en la miel de unos pechos.

                                                                                                        Rita Exposito